(Actualizado)
Nota: No ha sido por un gazapo que he actualizado, sino por varios, y serios. Para empezar, en el título especifiqué que Chiller, el videojuego original de los 80, perteneció a la plataforma Nintendo, cuando en realidad perteneció a Arcade bajo el sello de Exidy, siendo con una versión más ligera del original cuando Nintendo se lo apropió en los 90. Otra que no me perdono fue que acompañé el post con una imagen equivocada, la de la versión para Mastertronic del videojuego. Disculpad todas estas pifias y las posibles confusiones que he podido causar; al final yo me la he hecho un lío. Los videojuegos no son lo mío, obviamente.
La obra maestra del gore videojueguil es este clásico prohíbo de las Arcade y los 8 bits y no ninguno de esos juegos como Dead Rising con el que todo el mundo pierde la cabeza ahora y que se pretenden muchísimo más realistas, variados y espectaculares para los nuevos formatos de consola (que languidecen demasiado cuando juegan a fundirse con el lenguaje cinematográfico y colocan el vacile y la pose del grafismo por encima de la jugabilidad y las posibilidades de ésta, con juegos que son muchas veces tostones infumables que no acaban nunca, y cuando lo hacen, ya no valen para nada).
No conocerás juego violento más sórdido, desagradable, enfermo, perturbador y brutal, simple en sus propósitos e imaginativo en sus formas (abunda en detalles de sonidos grotescos y apariciones rocambolecas en pantalla, proporcionalmente al ánimo y la emoción in crescendo del jugador, cuyo punto de vista -subjetivo- es el de un perfecto psicópata en pleno éxtasis homicida). Como telón de fondo, victimas de los métodos e instrumentos de la Santa Inquisición, caserones góticos, fantasmas, animaluchos; la función, coser a tiros a los cadáveres y a cualquier alimaña que intente mutilar o comerse a estos antes que tú. Instructivo, no sé, pero reconfortante es un rato: la mutilación y la humillación del ser vivo (y muerto) como mensaje. Ya nadie tiene huevos para atreverse a afrontar un concepto tan bello en el mundo de los videojuegos. Extraordinario que Arcade sí los tuviera. Ahora bien, Chiller fue tajantemente prohíbo en su momento en países como Reino Unido.
Probablemente sea el tío con menos propiedad cuando se trata de hablar de consolas (aunque tenga unas cuantas) y videojuegos, pero sé muy bien lo que me gusta (y lo que no) y por qué. Por eso digo que (para ti, a lo mejor, una barbaridad) larga vida a las viejas Arcade (aunque sea a través de un PC) y muera la PS3.
