sergio colmenar

Sitges 2011 (2/2)

In Cine on 2011/10/23 at 4:22

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Lo mejor

 

#14 Juan de los muertos (Alejandro Brugués, 2011)

Oirás y leerás por ahí que se trata de la Shaun of the dead cubana. Mentira. Comparada con aquella, es una chustilla, pero, por libre, no va mal encaminada. Es dinámica, graciosa a veces (encuentra en lo zombi su alegoría coyuntural habanera, y eso es algo que nunca se había hecho), sangrienta y divertida. Su uso de gags trillados y verbeneros puede saturar por repetitivo, pero el conjunto resulta, sin exagerar, bastante simpático.

#13 Attack the block (Joe Cornish, 2011)

No es ni Critters en el gueto londinense ni la comedia de terror más ingeniosa de la temporada. Y lo cierto es que no está mal, vale, tiene garra, es, con sus contras, una buena peli de bichos del espacio, ágil, entretenida y, por momentos, brutal, pero, en el fondo, no es más que una peripecia medianamente original con pueril moraleja y con un humor que casi nunca funciona o termina de hacer gracia. Eso sí, a las poligoneras os va a hacer mucha gracia. Va en ese plan. El final merece lapazo en la pantalla, y el chiste del director para definir la peli (Super 8 millas) es ya para salir corriendo. Pero está bien.

#12 Apollo 18 (Gonzalo López-Gallego, 2011)

La primera peli yanqui del madrileño López-Gallego, director de la cojonuda El rey de la montaña y otras que no he visto porque nunca me han interesado. Sin estar, ni de remota coña, a la altura de aquella, Apollo 18 saber servirse de su modalidad de falso documental para, sin ningún tipo de pretensión o alardes de estilo, narrar una sencilla historia de terror sobrenatural en la mismísima luna. Funciona, aunque le cueste huevo y medio arrancar (que a esta también le sobra metraje, vamos), sobre todo en ese clímax final bien cargao de tensión, violencia y mal rollete. Una Alien de andar por casa, pero de las buenas.

#11 Las magdalenas de lefa (estooo, recubiertas de chocolate blanco) de los puestos de bocatas y cafeluchos del Auditori. Si te acabas una tú solo es porque llevabas un día entero sin comer o eres un puto gordo goloso.

#10 Livide (Alexandre Bustillo y Julien Maury, 2011)

Cuatro años después de la brutal y prácticamente inmejorable À l’intérieur, los majaretas Bustillo y Maury, faneditores de Mad Movies, vuelven a dar buena cuenta de su sapiencia cinéfaga y estilo moroso y penetrante, ahora en un marco de sinsentido gótico y fetichismo visual pegajoso y enfermizo que no necesita cohesión argumental alguna para funcionar del modo en que lo hace. Imagina que a Terence Fisher se la ha olvidado filmar guiones, ha migrado a Francia y se ha puesto a imitar sin ton ni son a los Lucio Fulci y Dario Argento más esotéricos y absurdos, pero sin perder el gusto exquisito de su estilo y subiendo el tono hasta llegar a embolicarse con los juguetitos mórbidos de un Clive Barker de vuelta de todo. No sé, es un ejemplo. La cosa apenas tiene ritmo, es lenta y pesa, aviso, pero, coño, que mola.

#9 Sint (Dick Maas, 2011)

Un pasote, lo mejor que ha hecho el mítico y veteranazo Dick Maas. Talento, ingenio, zorrerío y mala baba para este fantastique espectacular con ribetes de slasher adolescente que hace del humor negro y el gore de calidad una perfecta perversión de la navidad, concretamente, del personaje de Sant Nicolás, que aquí da para un importante carrusel de gags malintencionados (se rumorea que Sant Nicolás secuestra a niños para mandarlos a España y una red de pedófilos los explote) y situaciones desopilantes. Podría haber sido incluso mejor, porque en la recta final no tendría que haberse parado tanto. El material no lo pedía.

#9 Little deaths (Sean Hogan, Andrew Parkinson, Simon Rumley, 2010)

Como que me molan los tres historias de esta cerdada episódica, centrada en lo recovecos más oscuros del sexo y la muerte, aunque con una aire aún más malsano y atrevido que el de The Hunger. De las tres historias, mención aparte merece la última y mejor de todas, Bitch, del genial Simon Rumley, una obra maestra que diluye las perrerías (literales y figuradas) en una relación fatídica.

#8 Drive (Nicolas Winding Refn, 2011)

Peli de pajas de tías (vehículo para un Ryan Gosling en plan súper macho pero sensible) que da en el blanco en casi todo. Comparada con El profesional (Léon), aunque es mucho mejor que ésta (cosa no demasiado complicada), es un thriller criminal de planteamiento muy simple y con un romance algo atípico convenientemente enfrascado en la historia. Y desborda estilo mires por donde lo mires, la música es moñas pero acompaña, la violencia es una sobrada exquisita y tiene un final tan delirante e inverosímil como cojonudo. Y no parece obra de su director, quien nos tenía acostumbrados a cosas más manieristas y deshilachadas. Ahora bien, a mí no me ha parecido la obra maestra que les parece a algunos, sólo buena, una idea, más visual que otra cosa, potente, bien aprovechada.

#7 The divide (Xavier Gens, 2011)

La peli más radical y jodida del festival, con permiso de Killer Joe y The Woman, y ya una incomprendida. Partiendo de los tópicos más usados del cine postapocalíptico, Gens diseña una chuminada moral que no por ser chuminada es menos certera y terrible: somos lo peor, básicamente. Muy contenida formalmente por tratarse de una peli de Gens, lo que aquí importa no es ni la obviedad de fondo ni la premisa fofainas, sino la pura ira visual y moral, la ultraviolencia y la decadencia y vileza humanas, todo en un tono histérico, grotesco y grandilocuente directamente para perturbaos. Encima, no esconde su condición de exploitation. Soberbio final. Así se hace, Gens.

#6 Killer Joe (William Friedkin, 2011)

Ver Killer Joe es como leer a un Jim Thompson que nunca cree en la redención de sus personajes y sin ambigüedad moral en el desenlace de sus historias, o sea, como si te aplastaran los huevos con una plancha ardiente. Friedkin es mi director favorito de la generación de los 70. De él me mola hasta el remake aquél que hizo de El salario del miedo y que tanto fracasó en su día. Es un gigante. Iría a su casa a hacerle la colada gratis y todo. En fin, el caso es que, tras aquella pequeña puta maravilla de Bug, Friedkin vuelve a filmar Serie B como si viviera en los 40, pero más ido, salvaje, corrosivo, perverso y bruto que la mayoría de directores vivos. El hasta ahora sosainas Matthew McConaughey hace el papel de su vida como el asesino Joe del título y la peli muestra, en esencia, un microcosmos de disfuncionalidad familiar que hace las veces de mejor radiografía chunga del paleto yanqui del cine moderno.

#5 Bellflower (Evan Glodell, 2011)

Un dramón, una tragedia romántica de tallo clásico que ya aventuran en tildarla de misógina y una gran peli en la que ética e intención pueden contra la estética Levis Strauss y los desvaríos fetichistas de los protas (sueñan con la llegada de un mundo exactamente igual al de Mad Max). La coda, una maravilla, aunque amarga de cojones, contrapone las estridencias emocionales y visuales, o directamente psicóticas, con las soluciones más honestas y realistas. Sublime ocurrencia. El director, guionista, productor y prota es un tal Evan Glodell al que le va mucho eso de los filtros en pospo (cosa que a mí me repele), pero es otro Juan Palomo de los buenos.

#4 Mientras duermes (Jaume Balagueró, 2011)

Quién lo iba a decir; enrolla, y mucho, y es que Balagueró es capaz de lo mejor y de lo peor. Con Para entrar a vivir ya dio el aviso de que a él el par de huevos no le es ajeno. Mientras duermes es, sin duda, su obra maestra, un sopapo de humor negro y suspense clásico en la tradición de los cuentos más pervertidos y retorcidos de los Crime SuspenStories de la EC y armado magistralmente gracias a un guión intachable. Balagueró se olvida de Ramseys Campbells y hostias de esas en inglés para vender fuera y factura, con experiencia y delicadeza inauditas en él, la peli española más sólida, refrescante, tensa y moralmente terrible de los últimos tiempos. A Hitchcock le hubiera entusiasmado (y escandalizado, fijo). Final de órdago.

#3 The woman (Lucky McKee, 2011)

Secuela de la también brutal Offspring, adaptación de la novela homónima (“Al acecho” en España) de Jack Ketchum, quien junto con Lucky McKee, artífice de la idea, colaboró en el guión y en la novelización del mismo, es una de las mejores y más corrosivas pelis de terror independientes de los últimos años. No pretende tanto reflexionar, de aquella manera, sobre la auténtica idiosincrasia de dos mundos (el salvaje y el civilizado) que acaban de chocar de frente como servir de impactante espectáculo granguiñolesco y de comedia degradante y morbosa sobre la violencia de género. Muy estilizada, muy americana y muy cruel, y lo parte con la BS. McKee nunca estuvo tan fino ni fue tan brutal.

#2 Lobos de Arga (Juan Martínez Moreno, 2011)

Quien piense que poner en un sitio tan privilegiado a Lobos de Arga, como mejor peli del festival este año, es una broma, una exageración o una memez, no tiene ni puta idea de nada. Esta magistral comedia fantaterrorífica y grotesca debería sentar un referente en el cine fantástico español y el humor castizo y surrealista, pues jamás se había alcanzado tamaña calidad dentro de una modalidad tan poco cultivada en España, la de hombres lobo, por muy buen recuerdo que guardemos algunos de Waldemar Daninski, el justamente mítico personaje lobuno de Jacinto Molina. Lobos de Arga está a otro nivel, y uno extraordinario por tratarse de una comedia costumbrista, estrafalaria, hilarante, excesiva e ingeniosa que además sabe casar con la acción trepidante y el puro terror en un espacio limitado (un poblacho gallego de follaovejas). Los efectos especiales son una absoluta pasada, y que venga el último Rick Baker y vea este curro de diseño de hombres lobo. Palidecería de envidia cochina. Tenía fe en ella. Su director y guionista, Juan Martínez Moreno, ya había dado en el clavo con una de mis comedias españolas y peli de colegas favoritas, Dos tipos duros, pero no podía imaginar unos resultados tan inmejorables y bien trabados a todos los niveles posibles.

#1 El ambientazo; que el festival siga teniendo sede en una costa tan bella, cómoda y agradable; el ir de invitado por primera vez; la buena compañía; los colegas y un último fin de semana de festival con alguien que significó lo mejor de todas las ediciones a las que he asistido, y no son pocas.

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  1. Joder, me han entrado unas ganas locas de ver Lobos de Arga. Estuve a punto de verla en el ultimo maraton del sabado en el auditorio junto a Juan de los Muertos y la ultima joya de Friedkin. Pero ya se sabe, el agotamiento, los retrasos y tal hacen que te duermas sin redención.
    Por cierto, en Lobos de Arga creo que te has liado, has puesto Walpurgis y creo que te referías a Waldemar.
    Un saludo.

  2. Corregido, gracias. Me puse a escribir esto después de ver la La noche de Walpurgis en el Urgel y se me fue la pinza.

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